REFLEXION DE LA SEMANA

Dame señor, la perseverancia de las olas del mar, que hacen de cada retroceso un punto de partida para un nuevo avance". Gabriela Mistral.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¡Ustedes son los "matazetas"!

 
¡Ustedes son los "matazetas"!
Carlos Loret de Mola
carlosloret@yahoo.com.mx
 
El día que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, fue a dar una conferencia a la Escuela Naval, con sede en el municipio de Alvarado, el director lo recibió con un álbum de fotos de su boda: aparecían muy elegantes el hoy contralmirante de la Marina y su esposa, y unos pasos atrás de ellos como marca la tradición, un pajecito. El paje era el gobernador, de niño, pariente de la novia.
 
La relación entre la Secretaría de Marina y Veracruz es muy estrecha. Hay muchos marinos veracruzanos, y quienes no lo son por nacimiento, casi terminan adoptados, pues ahí están escuela, puertos, misiones y embarcaciones; y la frecuencia con la que visitan la Entidad hace que no pocos hasta se casen con las guapas jarochas. El propio almirante secretario Mariano Francisco Saynez es de la Entidad.
 
Por eso cuando el Gobierno de Javier Duarte pidió auxilio para combatir al crimen organizado que durante el sexenio de Fidel Herrera tomó posesión del Estado, a la primera dependencia que acudió fue a la Secretaría de Marina. Estos lazos históricos, de paisanaje y familiares terminaron pesando mucho más que las diferencias partidistas de una administración federal emanada del PAN y una estatal que viene del PRI.
 
Antes de que fuera anunciado con la parafernalia federal el "Operativo Veracruz Seguro" como respuesta al arrojamiento de decenas de cadáveres en la vía pública, ya funcionaba desde meses atrás en el Estado la "Operación Barredora", que a cargo de la misma dependencia y con elementos de élite atacaba al crimen organizado en Poza Rica, Cardel, Coatzacoalcos, Veracruz-Boca del Río y Jalapa, como puntos de base.
 
"Veracruz Seguro" sólo reforzó una presencia ya extendida y al mando, incluso desde cargos del Gobierno estatal. Pero implicó momentos de gran tensión entre la Federación y el Estado. Primero, por la aparición en la calle de más de 40 cuerpos asesinados en distintos episodios, y luego cuando se divulgó que detrás de ello estaban "Los matazetas".
 
— No se haga, gobernador, ustedes son los "Matazetas" —increpó en una reunión privada el Almirante a cargo de la Operación.
 
– ¡No, no ma…, Almirante, son ustedes! —contestó el acusado.
 
Cuentan algunos testigos, fuentes de esta columna, que, palabras más o menos, a ese tono llegó el clímax del encuentro, que luego se distendió con un par de sonrisas forzadas, irónicas quizá, y el reconocimiento de ambas partes de que la coordinación entre el Estado y la Federación —"que nos ha dado muy buenos resultados para acabar con los malos"— no podía fracturarse por un pobre manejo de crisis.
 
A los pocos días, el 7 de octubre, en una conferencia de prensa en la Ciudad de México, la Secretaría de Marina presentó a ocho hombres, presuntamente vinculados al crimen organizado, acusados de ser "Los matazetas" que tiraron cadáveres en Veracruz. Bajó la presión.
 
Saciamorbos
 
¿Razón política? ¿Desconfianza? ¿Acuse de recibo? En Los Pinos no han recibido al mandatario desde septiembre, y sigue pidiendo la cita del más alto nivel.