REFLEXION DE LA SEMANA


25 años del “embajador y caballero de los mares”, Buque Escuela Cuauhtémoc.
“EL TALENTO SE EDUCA EN LA CALMA, EL CARACTER EN LA TEMPESTAD”.
Johann Wolfgang Von Goethe

sábado, 3 de octubre de 2009

JOSE MARÍA MORELOS Y PAVÓN UN CURA IRREVERENTE

JUAN NEPOMUCENO ALMONTE, HIJO DE MORELOS.......

PAGINA http://elsitiocuautla.wordpress.com/2009/09/14/jose-maria-morelos-y-pavon-un-cura-irreverente/

JOSE MARÍA MORELOS Y PAVÓN UN CURA IRREVERENTE…

Rolando Lino Mina

Cuenta una leyenda que durante su campaña militar de 1812, Napoleón Bonaparte expresó: "Con cinco generales como Morelos conquistaría el mundo". Y no hay duda: José María Morelos y Pavón fue el más grande jefe militar de los insurgentes mexicanos, aunque humildemente prefirió ser llamado "siervo de la nación".

El apellido original de sus ancestros era Sandoval, pero como siempre fueron vendedores de moras, la gente les decía "Los Moreros", y con el tiempo el apodo se fue deformando hasta convertirse en el apellido Morelos.

La historia narra que el domingo 30 de septiembre de 1765, la señora Juana María Guadalupe Pérez Pavón de Morelos asistió a la misa dominical y al salir de la iglesia, tuvo dolores de parto en la calle. Así, José María Teclo Morelos Pavón y Pérez, vino al mundo en el pórtico del convento de San Agustín en Valladolid, ciudad que por él cambiaría de nombre cien años más tarde a Morelia.

Los libros de historia narran muchos pasajes de la vida de Morelos, como sus años en el seminario, su estancia como cura en Carácuaro, sus cinco campañas como insurgente, el glorioso Sitio de Cuautla, el Congreso de Anáhuac, su fusilamiento a manos de la inquisición…

Pero hay también un José María Morelos que, pese al celibato que le imponía el sacerdocio, tuvo múltiples amoríos desde sus días en la parroquia de Carácuaro. De su relación con Brígida Almonte en esa localidad, nació Juan Nepomuceno Almonte, quien de niño llegó a acompañar a su padre en algunas batallas, incluyendo el sitio de Cuautla.

José María Morelos se encargó de la educación y crianza Juan Nepomuceno, pero por obvias razones no pudo darle su apellido. Como diplomático, a sus 21 años, Juan Nepomuceno Almonte fue parte del grupo que logró el primer acuerdo internacional signado por México.

El hijo de Morelos peleó al lado de Antonio López de Santa Anna. Incluso, combatió en la batalla de "El Alamo" y precisamente fue uno de los militares que pidieron que se le perdonara la vida al héroe popular norteamericano David Crockett.

Juan Nepomuceno Almonte perteneció también al grupo conservadores que buscaron un emperador para México y que al final ofrecieron la corona a Maximiliano de Habsburgo. Durante el Segundo Imperio Mexicano ocupó los cargos de regente y mariscal. Casi al final de ese periodo, viajó a Europa en busca de apoyos para Maximiliano y murió en París en 1869.

Otro notable descendiente directo de José María Morelos fue Manuel Jacobo Sosa Pavón (1888-1973), quien nació en el municipio poblano de Chietla. Apenas cursó hasta el segundo año de primaria, y fue dependiente de una tienda así como empleado telegráfico, antes de convertirse en maquinista.

Su primer contacto personal con la historia tuvo lugar en 1911, cuando fue el conductor del tren encargado de depositar al dictador Porfirio Díaz en el puerto de Veracruz, de donde partiría por barco al destierro.

Después de la decena trágica, donde fuera asesinado el presidente Francisco I. Madero, Manuel Sosa Pavón se levantó en armas y se puso a las órdenes de Emiliano Zapata. Fue el Caudillo del Sur quien le dio el grado de mayor y le pidió organizar una facción de dinamiteros, que operaría en los estados de Oaxaca, Tlaxcala, Puebla y Morelos.

El bisnieto del Siervo de la Nación, con el tiempo, llegó a coronel y tras la Convención de Aguascalientes, fue nombrado superintendente general de los ferrocarriles. Después del triunfo carrancista, huyó a Oaxaca y de ahí a Centroamérica. Volvió tras el armisticio concedido por Venustiano Carranza, quien le ordenó la captura del general Felix Díaz, que nunca llegó a concretar.

Al término de la Revolución, Manuel Sosa Pavón regresó a Puebla y a su antiguo trabajo de ferrocarrilero. Trabajo para Ferrocarriles Nacionales de México y vivió pensionado por esta empresa hasta su muerte en 1973 en la ciudad de México.

Según el libro "Morelos, morir es nada" del escritor poblano Pedro Ángel Palou García, José María Morelos tuvo además una hija con otra mujer a la que deja anónima en la junta inquisorial. Y todavía procrea un tercer hijo en Oaxaca, con Francisca Ortíz. Sin embargo, estas familias se fueron perdiendo con el tiempo, y jamás se volvió a saber nada más de este costado de su descendencia.

José María Teclo Morelos Pavón y Pérez es uno de los personajes más grandes en la historia nacional. Refinado estratega, cura irreverente, líder testarudo y tal vez, hombre de ciertas culpas por no haber vivido estrictamente apegado a los mandatos de su ministerio.

Ese era Morelos, el sacerdote revolucionario que tuvo mujeres e hijos y fue también un excepcional líder durante la segunda etapa de la Guerra de Independencia mexicana.